
LA ESCRITURA SECRETA DE CÉSAR MARTÍNEZ
Deben haber pasado cuatro décadas, más precisamente a mediados del primer Gobierno de Alan García, cuando la galería FORUM presentó en sociedad al joven pintor César Martínez.
Egresado con honores de la entonces Escuela Nacional Bellas Artes y merecedor al máximo galardón de dos importantes premios locales con sus lienzos y trípticos de gran formato.

Creo que esa fue su primera exposición y me sorprendió comprobar que -pese a la crisis económica, la corrupción reinante y el auge del terrorismo- se vendieron todos los lienzos expuestos en FORUM. Desde entonces perdí la cuenta de las exposiciones de Martínez dentro y fuera del Perú, pero el artista peruano sigue sorprendiendo con su arte y su tradición pictórica… y sigue siendo ese mismo artista prolífico y gran viajero -un par de detalles vivenciales que lo acercan a su admirado Pablo Picasso.



En todo este tiempo Martínez se mantuvo fiel a su lenguaje. Sus ideogramas crearon un lenguaje propio que a nosotros, los mortales, nos toca descifrar como si se tratara de una escritura secreta armoniosamente impregnada en sus lienzos: Ese primer círculo que pudo ser la rueda de una bicicleta de rayos imperceptibles evolucionó hasta transformarse en una noria bidimensional o un arcaico mapamundi que comparte espacio en el lienzo con otros íconos y todos unidos bajo transparencias que demuestran el gran manejo de la técnica.



De ahí que se trata de una visita obligada la retrospectiva que nos ofrece el Palacio de las Artes de Miraflores (ex palacio municipal) en conmemoración a la vida y obra de César Martínez. Hay más de cien lienzos en todos los formatos y grandes murales armados con sus ya célebres bocetos. La exposición -curada por Jorge Bernuy- permite un viaje en el tiempo que nos lleva desde sus obras más recientes y de gran formato hasta esa sala de bocetos que tiene una “mesa de centro” bellamente pintada con la iconografía del artista.




Sin duda, se trata de una de las mejores exposiciones del año y un merecido homenaje al artista. Permanecerá abierto al público hasta el 24 de agosto. Con un poco de suerte, se puede coincidir con el artista y acompañarlo en sus visitas guiadas (Roberto Ochoa Berreteaga).
